¿Qué tiene que ver la autoestima con el éxito profesional?

Autoestima

“Empieza por quererte”.

Muchos de nosotros hemos oído esta frase decenas de veces, referida a mejorar la autoestima o a superar situaciones conflictivas personales.

Pero ¿qué quiere decir la famosa frase en la práctica? ¿Cómo se hace concretamente eso de quererse a uno mismo?

Parece sencillo pero tiene su dificultad. Cuando hablamos de querernos a nosotros mismos estamos hablando de tratarnos como nos gustaría que nos tratasen los demás.

¿Cómo te gustaría ser tratado? ¿Se comportan los demás de ese modo contigo en este momento?

Si no es así, fíjate qué comportamientos específicos les estás pidiendo, de qué te estás quejando y sé tú mismo el primero en tratarte cómo estás pidiendo ser tratado.

¿Te quejas de que no te respetan lo suficiente?, respétate.

¿Estás triste porque no se muestran amables?, se amable contigo mismo.

¿Te gustaría que tuviesen más en cuenta tus opiniones, que te demostrasen afecto, reconocimiento o te valorasen más? Pregúntate cuántas de estas conductas practicas contigo.

Esta estrategia tiene un doble beneficio: por un lado consigues mejorar tu autoestima y, por otro, dejas de prestar tanta atención a esos comportamientos de los demás que te están molestando y sobre los que no tienes ningún control.

Y, ¿en qué consiste el tratarse con respeto, con amabilidad, afectuosamente, valorarse y reconocerse a uno mismo, por ejemplo?

Pon atención a tus pensamientos: ¿Qué piensas de ti mismo? Y a tus sentimientos ¿qué sientes acerca de ti?  ¿Qué imagen tienes? ¿Cómo te hablas? ¿Te hablas con palabras amables la mayor parte del tiempo o sueles emplear palabras de condena, te juzgas, te criticas…?

Cuando cometes un error ¿qué te dices? ¿Lo afrontas? ¿Te responsabilizas y tomas las medidas para aprender de él? Por el contrario: lo escondes, te culpabilizas, te dices que es terrible, que tendrá consecuencias que duraran mucho tiempo, no te perdonas, no pasas página.

¿Te felicitas por los pequeños logros de cada día?, ¿estás contento por lo que vas consiguiendo?, ¿te sientes orgulloso de ser quien eres, independientemente de tus “éxitos” o de tus “fracasos”?

Ten en cuenta que produce más satisfacción conseguir pequeños logros a menudo que grandes hitos de vez en cuando en tu vida.

A mis clientes les suelo explicar la fórmula para disfrutar de una buena autoestima como: “relaciónate contigo mismo como lo harías con un buen amigo”

¿Le hablarías como te hablas a ti en los momentos difíciles? ¿Le mostrarías apoyo o lo juzgarías? ¿Le felicitarías y celebrarías con él sus éxitos o ni tan siquiera se los mencionarías?

Los que seguís este blog o los que habéis entrado en él buscando información de interés para vuestra carrera laboral, os estaréis preguntando: ¿y qué tiene que ver todo esto con mi vida profesional? Pues mucho.

En primer lugar, para encontrar tu auténtica vocación, necesitas una buena autoestima. Si no tienes confianza en tus capacidades, si te juzgas o te criticas con frecuencia, si piensas que a los demás les es más fácil o son más capaces o más inteligentes o saben más…  sentirás que, aunque quieras encontrar tu vocación o aunque la encuentres, te faltará la energía y el entusiasmo necesario para hacerla realidad. Es probable que las dudas, los miedos, bloqueen tu camino. En este punto se necesita reforzar la autoestima, para que el concepto que tienes de ti mismo, trabaje a tu favor en el cambio profesional que quieres dar.

En segundo lugar, para desarrollar una carrera profesional satisfactoria también necesitamos cultivar una buena relación con nosotros mismos y creer en nuestras capacidades. Eso nos ayudará a relacionarnos de una forma más efectiva con los demás en el entorno laboral, a manejar  los conflictos, a asumir con más garantías de éxito los retos que se nos planteen y a soportar mejor la presión y el estrés sin “hundirnos”. Cuando, no sólo el entorno te presiona o te critica, sino que le sumas tu autocrítica o tu autoexigencia,  es más difícil soportarlo y menos aún extraer algún aprendizaje positivo.

A lo largo de la vida laboral se darán situaciones complicadas. No es lo mismo afrontarlas con confianza  y con un buen trato hacia uno mismo que juzgándonos, sintiéndonos inseguros y,  en definitiva, sufriendo más de lo que ya nos hace sufrir la situación en sí. Puede ser que lleguemos al mismo lugar, pero el camino habrá sido mucho más penoso en el segundo caso que en el primero.

Aumentar el nivel de autoestima no se consigue de un día para otro, pero aplicando esta sencilla fórmula, verás cómo va mejorando de día en día. No tenemos nada que perder y mucho que ganar: sentirnos más a gusto con nosotros, la persona con la que vamos a vivir toda nuestra vida y ver como mejoramos en todos los ámbitos, también en el profesional.

Para finalizar, quiero compartir el vídeo que encontrarás a continuación.  Espero que te resulte inspirador.

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