Relatos cortos

libro_niños“El universo está hecho de historias, no de átomos”

Muriel  Ruckeyser

Un mar de fueguitos

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta comentó que había contemplado, desde allá arriba, al ser humano, y que somos un mar de fueguitos.

-El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia, entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes, fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento; y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros, arden en la vida con tanto ímpetu que no se les puede mirar sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano

Todo es posible

“Falta de sentido creativo” y “sin ideas originales”. Esas fueron las razones para no contratarle que le comunicaron al joven artista que solicitaba un trabajo como ilustrador en un periódico. Pero este joven artista había sido bendecido con un alto sentido de la confianza, a diferencia de quienes le rodeaban. Él quería crear un mundo completo de fantasía, dónde los protagonistas de sus dibujos animados fueran animales mucho más grandes que su tamaño habitual e iluminarlos con los colores más brillantes. Creía que su obra ayudaría a la gente a olvidar sus problemas y les convertiría de nuevo en niños. Y siendo niños otra vez volverían a conectar con sus sueños. El nombre del joven artista era Walt Disney, que llegó a construir el increíble imperio Walt Disney.

Los años 1900 no eran, sin duda, los tiempos para pensar con realismo en la creación de un mundo entero de fantasía. Nadie más que el propio Disney creía que iba a traer toda esa alegría a tantos niños y adultos de todo el mundo. Su optimismo ha cambiado la realidad para muchos de nosotros.

Cientos de millones de personas de todo el mundo han crecido con el mundo mágico de Walt Disney. Un mundo que comenzó con el sueño de un solo individuo.

“Si puedes soñarlo, puedes lograrlo” Sería el credo que guió a Disney para construir su empresa.

Debería ser

Tengo una amiga que vive en un buen barrio. Tanto ella como su marido son abogados de éxito; son dos personas inteligentes y cada uno tiene una carrera exitosa en universidades de prestigio.

En una visita reciente estuve en su cada durante aproximadamente una hora. Al cabo de un rato de estar allí, mi amiga me dijo que tení que dejarnos durante unos minutos para recoger a su hija de su clase de baile. Cuando regresaron, la niña estaba llorando y claramente muy enojad. Le pregunté a mi amiga qué había sucedido y ella respondió: “siempre quise ser bailarina y mis padres nunca me dejaron. No va a pasar lo mismo con mi hija. Tiene que ser bailarina aunque sea duro para ella. Perdí un tiempo muy valioso porque mis padres me obligaron a ser abogado. Yo nunca la forzaré para que sea abogado. ¡Ella va a ser bailarina!”

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